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Proceso de esquila de ovejas, manos y tijeras liberando el vellón de lana

Con la llegada del verano en el sur de Chile, el festival compartió un emotivo registro del proceso de esquila, el primer gesto en el largo camino que recorre la lana antes de convertirse en tejido. Manos, tijeras, cuerpo y ritmo se unen en un acto de cuidado, oficio y respeto que vincula a la humanidad con el animal y la tierra.

La esquila, realizada en primavera y verano, libera a la oveja de su pelaje con atención y delicadeza. De ese vellón nacen las hebras, los tejidos y los abrigos que acompañan nuestras historias.

El festival invita a valorar este origen y a recordar que cada prenda tejida a mano guarda en sus fibras un vínculo profundo con el territorio y con quienes cuidan de los rebaños.